miércoles, 17 de abril de 2013

Novela indefinida


Prefacio
Cuentan los caprichos de la tierra que no muy atrás en el tiempo, las voces de la noche dominaban todo acre de suelo, ansiaban la vida de sus lares pues ellos no tenían más que ánima en su interior. Y se preguntaran ustedes qué podría importar la vida, si ya poseer alma era cosa importante. Sí, viajaban a menester propio pero no podían gozar de los placeres corporales y mundanos. Iban y venían como soldado sin patria, como saeta sin diana, como río sin agua, como espada sin víctima…
Una mañana bañada por el rocío una hermosa joven disfrutaba  de un paseo por un frondoso bosque. Cantaba una alegre melodía al compás de los ruiseñores a la vez que mecía su espesa y oscura melena al caminar. Como si de una ráfaga de aire se tratara una masa de humo negro se le metió en el pecho, dejando sin expresión su mirada…
-Esposa mía, ¿por qué marchas de mi lado y de nuestros hijos tan repentinamente? ¿Qué os pasa?
-Dejadme ya de una vez…No quiero seguir más bajo este techo. Cometí un error casándome contigo- dijo la mujer de cabello oscuro a su mirada con un gesto de indisimulado desprecio. Dicho esto, salió del hogar más que con lo puesto.
-¡Por fin tengo cuerpo propio!-gritó con desgarro.
                                                                              ***

viernes, 12 de abril de 2013

Como una mariposa...

Es algo así como un niño pequeño que no se está quieto: juega, chilla, baila, canta, ríe, llora, corretea, se desploma, se levanta y vuelta a empezar. Es algo que no tiene ni sentido. Una vorágine de colores sin definir que va y viene. Una carta que se envía y regresa sin respuesta. Un camino que no avanza. Una madre que no consigue dejar ir a su hijo en el primer día de cole. Un libro sin vivir. Un LP congelado en la misma canción. Una camiseta sin estrenar. Un amor sin sexo. Un viaje con principio pero sin avance. Un caramelo a medio abrir. Un corazón con trabajo a tiempo parcial. Una mirada sin encuentro...Como una mariposa que no sabe bien a dónde va.

martes, 26 de marzo de 2013

La verdad absoluta no existe o al menos aún no...

La gente se cree poseedora de la verdad absoluta. Cuán engañados están.
Yo un día me creía cometa sin frenos en mi locura. ¡Qué triste desenlace! Al ir añadiendo años a tu calendario vas observando que en ningún lado te ofrecen ese preciado bálsamo llamado VERDAD. Lo que un día era dulce revolución en pos de un mundo mejor se va convirtiendo en retales de pequeñas verdades de aquí y allá que va conformando no un mundo mejor, pero sí un micromundo mejor. Un micromundo que tú eliges crear y al que ningún cantamañanas televisivo o literato engreído decide disfrazar de mentira. Los personajes que han marcado el pasado para bien, para mal o a caballo entre el bien y el mal, no deberían ser fruto de la discordia entre personas como tú o como yo que desconocen punto por punto los distintos capítulos que ha sufrido este personaje. Con ello, no quiero yo decir que matemos los símbolos que nos animan a enfocar nuestra perspectiva, sino que, no idealicemos los hechos ocurridos en un contexto temporal y espacial ajeno a nuestro tiempo. Pocas son las personas que van de frente y muchos los que van de espalda. Y nadie y recalco el NADIE, es quien dice ser. Sólo el que no dice ser, es quien es.
La verdad absoluta no es sino la suma de tu verdad, su verdad, nuestra verdad, vuestra verdad y por último mi verdad.
¿Alguna vez habéis leído las palabras del Jefe Indio Noah Sealth? Deberíais. Es el hombre más sabio y civilizado al que he tenido el honor de leer. Y eso que está muerto desde hace un siglo y era eso, un simple indio. Os dejo esta canción, que seguro conocéis y que enlaza perfectamente con lo dicho. Somos una red, una muy frágil red de araña que necesita de cada cabo de ella y que si se rompe en algún punto salta por los aires el débil equilibrio
(En inglés)
(En español)



sábado, 23 de marzo de 2013

I hate growing, but I love it (Recuperando viejos escritos):

Se supone que lo maravilloso de este cochino lugar es avanzar y cambiar...pero yo no quiero que pasen los años, no por mis cambios físicos sino por las pérdidas emocionales...No soporto ir desprendiéndome de los trazos de mi vida para ir tramando otros. Si existiera Peter Pan le pediría el camino a Nunca Jamás...pero eso significaría no conocer la sensación de mi primer trabajo, el primer desamor, la primera cana, el primer mes de números rojos...Sensaciones y circunstancias que te hacen volver a entender el por qué es tan importante disfrutar del momento y guardarlo como algo único e irrepetible, cosa que siendo siempre igual de joven jamás ocurriría...


miércoles, 20 de marzo de 2013

El amor y sus necesidades




Cuentan los tiempos antiguos que aquí no había nada. Nada de nada. Es decir, imagina que estás en un claro del bosque, con sus árboles alrededor cercando este remanso despejado y lleno de luz. Los pájaros trinan algorítmicamente y las florecillas silvestres se agitan en vaivén.
Pues bien, ahora imagina que arrancamos todas las flores, los árboles, la tierra desaparece dejando desnuda la piedra, los pájaros dejan de trinar y la luz se extingue… ¿consigues ahora imaginar cómo era? ¿Sí? Es hora de comenzar a poblar este sitio.
Lo primero de todo es la luz, ¿de dónde viene la luz? ¿De la tierra? ¿Del aire? ¿Del cielo? NO. De ninguna de esas instancias. ¿De dónde pues? Del Amor ¿del amor? Sí, del amor. Esto era un sitio frío, inhóspito hasta que ha llegado el amor hecho luz.
Pero en un lugar con sólo luz no es suficiente…hay que cimentarlo sobre unos pilares estables. Llega la tierra, traída de muchos distintos lugares por el viento. Pero… ¡pero se resquebraja! Es ahora cuando la constancia regala las piedras inertes sí, pero fuertes y estables que sostienen la tierra sobre la que irradia la luz.
El tiempo se deja ver y riega con las semillas del futuro, las flores silvestres. Donde hay futuro debe haber presente, y  no son otros que los pajarillos risueños que picotean el suelo en busca de sustento y topan con las semillas del futuro… ¡No pueden comérselas! ¿Qué será del futuro si no existen las flores? ¿Y qué será del presente si estos pájaros no sobreviven? Fácil solución. Emanan de los pilares de este mundo árboles frondosos repletos de frutos que alimentan a nuestros ecos del presente y protegen el motor del futuro.
Parece todo tranquilo y sereno, un remanso de paz, los pájaros parlotean alegremente, comen, y sus deposiciones crean más semillas que pueblan la tierra. Pero éstas… ¡no crecen! ¿Qué les ocurre? Si tienen tierra, luz, piedras y los pájaros no las molestan, ¿qué les falta? Les falta la esperanza de un mañana que no es otra que el agua nacida del cielo que recorre los surcos de la vetusta piedra, la salta, penetra en la tierra y se hace dueña del corazón de las semillas haciéndolas brotar.
Ahora crecerán bajo la luz, bailarán con el gorgoreo de las aves, dormirán con el arrullo del agua y morirán sabiendo que si existió un fue y un es, por qué no un será. Puede que aquí o puede que allá, pero siempre tendrá lugar un puede ser.

lunes, 18 de marzo de 2013

A la luz de la luna



La luna rielaba sobre las aguas al compás  de sus pausados y rítmicos movimientos, mientras las hadas jugaban con sus ropas. Sus verdes cabellos los cubrían…cubrían a los pétalos.
Aquella pequeña florecilla estaba siendo testigo del más hermoso encuentro. Sólo los habitantes del bosque, junto a la luna sabían de la unicidad del momento.
Los rayos lunares bañaban a intervalos los cuerpos desnudos y sudorosos, haciéndoles parecer ángeles de luz. Ella derramaba lágrimas de amor, de un amor escurridizo y efímero como la luz de luna. Maldita la hora de su nacimiento, maldita la profecía que anunció su rara condición: Amar sólo a la luz de la luna. Él la acariciaba confuso, sin saber bien el por qué de tanto amor, en una sola noche, en una sola cita no prevista bajo la mirada del astro nocturno.
La luz del alba comenzaba a despuntar por el horizonte a la par que menguaba el amor de ella. Sus besos se iban haciendo cada vez menos ardientes hasta ser la sombra de los primeros. El quedó por unos instantes cegado por la luz del Sol, suficientes para arrebatarle el nombre de su…amante.
Entre las habladurías de los campesinos oyó decir:
-Tenía las mejillas arreboladas y el reflejo del fantasma de la pasión en sus ojos…¿Creéis que por fin halló el amor? Lástima que sólo pueda reconocer el amor en su corazón bajo la luz de la luna llena…
Retrocedió hasta quedar oculto en las sombras, de las que no volvería a salir hasta estar en su plenitud Selene, cuando podría otra vez fundirse  en  la luz de…ella, su amante fugaz, su cometa sin frenos, su dueña sin llave…la hija de la luna.

Maldita metáfora

Cae la noche en la ciudad. Todo duerme, nada se mueve. La débil luz de una farola se enciende y apaga de forma intermitente. Un gato cruza la calle tras una rata gris y gorda. Apenas sopla el viento pero los cristales de una vieja fábrica crujen espasmódicamente. Los deslustrados carteles de "Prohibido el paso" o "Zona de paso restringido" parecen hacerle un guiño a la temeridad. Das un paso, dos, tres y atraviesas las desvencijadas y rotas vallas de seguridad. Cruzas con paso decidido pero suave el patio de asfalto barato y resquebrajado. Te encuentras ante una puerta grande y azul grisáceo que preside el edificio de ladrillo color mostaza. El candado está roto y las cadenas cuelgan desmadejadas a punto de rozar el suelo. Sólo un empujón a la puerta y estás dentro. No ves nada, tan solo la más densa oscuridad que parece tragarse cualquier atisbo de la luz de la farola. Escuchas con atención cualquier posible ruido pero no oyes nada, excepto silencio. Tu mente parece vislumbrar una sombra y pones los pies en su busca. Tropiezas con lo que parece una mesa y alcanzas a tientas un mechero. Enciendes la chispa y sacas un papel de tu bolsillo y le prendes fuego. Se ilumina lo que creías una mesa...De madera oscura y con letras grana te encuentras ante  la fría certeza de hallarte frente a tu ataúd. En ese momento giras noventa grados ante la cadente melodía del silbido que se cierne sobre la estancia. Te das cuenta de que el papel se consume y la llama con él...Como tu vida. Maldita metáfora.