lunes, 24 de noviembre de 2014

Una mirada

Se posó en mi ventana como un gorrión,
miró y escapó.
Tan solo una azabache mirada dejó,
suficiente para mi interior
rozar con un cordón.
Sólo dos pares de ojos
en una misma habitación,
sabedores de un mismo rincón
en el horizonte del NO.

domingo, 3 de agosto de 2014

De morder va la cosa...

A la gente le gusta dar lecciones. Sí, lecciones. Pecan de soberbia intentando enseñar a otros cuan equivocados están en sus acciones y no se dan cuenta de que critican lo mismo que ellos hacen. Hipocresía lo llamo yo. Pero no los culpo, pues no saben de qué otra manera llamar tu atención. Las personas somos simples y nos gusta morder la mano de quien nos da de comer, o al menos, nos hace sentir realizados con nosotros mismos. Me incluyo, ya que, yo misma seguro alguna vez he herido a alguien aun sabiendo que no llevaba razón, pero el vano placer de saber que la otra persona también está sintiendo lo que tú o una mínima parte, te da consuelo. Ruin, ¿verdad? Pero hay personas que lo practican siempre que pueden; autodestrucción lo llamo yo. Hacer sentir mal a las personas que te importan sólo es el inicio de un largo camino de destrucción de ti mismo. El problema es cuando hay más de una persona en tu vida en ese camino de autodestrucción, ¿qué hacer? Lo más sencillo sería salir huyendo y dejarla tirada pero...¿No te haría un individuo igual de deleznable? Las personas no somos abnegadas de por vida, no tenemos ese altruismo genuino por siempre. Tampoco quienes atacan lo hacen sin una motivación; la desconfianza es una mala amante.

miércoles, 7 de mayo de 2014

Tensión.

Cuando una lleva tanto tiempo en tensión, aguardando el golpe final, acaba por romper a llorar con la más mínima confirmación de sus peores temores. Son meses de encajar palos y gestos estoicamente, volviendo a sonreír aun sin ganas ni fuerzas. Pero llega ese momento en que piensas, <<Oye, ¿Qué narices hago yo aguantando esta pesadilla? Yo no hice nada >>.
Las personas cambian, o simplemente nunca mostraron su verdadera cara. Y tú, paciente y boba recoges las miajas de la vieja bondad que un día se te otorgó. Te niegas a aceptar lo evidente, por ese nexo que te unió y poco a poco vas cayendo en un pozo. Crees que eres una persona débil y sientes verdadero asco de ti misma. Nunca fuiste así. ¿Por qué ahora sí?
Al principio sueles echar la culpa a tus quizá, excéntricas formas de ver el mundo. Quizás ellas sean las culpables de semejante situación. No. No son ellas. No eres tú. Y es ahora cuando se quiebra algo en ti que ha estado meses luchando por salir, arañando tus entrañas y mente: llanto. Un patético y puede que humillante llanto. Pero es ese llanto el que permite que sueltes todo lo que has estado escondiendo tanto tiempo y no has querido ver.
La gente no cambia, se muestra tal y como es tarde o temprano.

miércoles, 26 de febrero de 2014

RealidadVsSueño

Cuando los párpados caen bajo el peso de la realidad en el crepúsculo, saben que cuando amanezca volverán a abrirse a ella. Es como un círculo vicioso; realidad-sueño-realidad. Un triángulo en donde en el centro, está la persona. El cansancio se acumula de tanto evitar romper con lo que pesa en la dimensión de la realidad.
El momento del crepúsculo como una manta bajo los pies, cubre las grietas y sostiene la psique de la persona. Lava los estragos del día y la eleva a lo más cercano que puede sentirse de la seguridad. Esa seguridad que vuelve a quebrarse con el nuevo día y que se viste de sonrisas forzadas y escasos momentos de verdadera comodidad. Ganas de gritar y que el mundo se pare por un momento.


viernes, 22 de noviembre de 2013

Un bonito sueño



A veces me descubro deseando vivir en un mundo más verde. Y con ello no hago alusión a la connotación de pervertido. Me refiero a un mundo más amable con el medio y la naturaleza. Un mundo que se adapte a la tierra, a los árboles; ¿se imaginan viviendo en hermosas casitas enclavadas en la roca? ¿O integradas en los árboles sin dañarlos? Sería una hermosa realidad, donde disfrutásemos de los bosques y ríos, donde se hiciesen fiestas en los claros, con música celta o folk a la luz de la luna, sin el mundano ajetreo. Sería…Eso, un bonito sueño.
Dicen que los sueños, si los deseas mucho, se cumplen. Ya pasó esa época donde la magia existía entre los clanes, pero ahora ésta, vive en los libros, las canciones, en nuestros corazones…Quizá no sea demasiado tarde para hacer uso de ella y parar toda esta gran pantomima que es el mundo. Quiero que se pare el reloj y pensemos en qué queremos y cómo llegar hasta ahí, sin doblegar nuestro sueño  ni caer en las redes del enajenamiento; sintiendo el latir de la tierra.


martes, 17 de septiembre de 2013

"Si nosotros ardemos, tú arderás con nosotros".

Desde que terminé la trilogía de Los juegos del hambre, he tenido ganas de hablar o escribir acerca del tema. Más de hablar, pero siempre había un amigo rezagado que no había leído Sinsajo. El porqué de ello, es que estos libros me han dado la clave a mi pensamiento sobre temas bastantes trascendentales y cotidianos en mi vida. Y hablo de la guerra en España.
España, del año 1931 al 1939 tuvo una II República legítima que gobernó hasta que se produjo un golpe de estado en 1939 por el general Casado que dio paso al bando sublevado, dirigido por Francisco Franco. Todo esto es historia de España. Información que cualquier persona conoce. Pues bien, como todos sabemos, España afrontó una dura Guerra Civil. Y digo dura por no decir cruenta y sin escrúpulos, pues más allá de los bandos y las ideologías que encabezasen, lucharon hermanos contra hermanos, sangre con sangre. Una guerra que bien podría haberse evitado o eso quiero pensar yo, si se hubiese seguido el camino de la democracia y del voto. Y no un golpe de estado militar.
Pero, ¿qué tiene que ver ésto con un libro de ficción? ¿A dónde quiero llegar? A la primera pregunta diré que mucho y a la segunda, al corazón del asunto.
Los juegos del hambre narran a fin de cuentas una dictadura, el cómo un jefe de estado tiene reprimido a un pueblo, mientras en la capital (Capitolio) viven el resto entre algodones, desconociendo o no queriendo ver lo que ocurre con sus coetáneos. A medida que va evolucionando la historia se ve cómo se va fraguando una revolución a través de la figura de una muchacha del pueblo, que ha sido la nota discordante que ha resquebrajado el "equilibrio" impuesto en esta sociedad. En Sinsajo, estalla la revolución de los rebeldes contra la dictadura, clamando libertad.
Hasta ahí todos podríamos pensar: "¡Qué bien!", "¡Viva la revolución!" o "Tiene lógica".  Pero la autora le da un giro que podemos intuir pero que muchas veces enterramos y no queremos ver, pues es más fácil ver todo de un color u otro. Me refiero, a cómo los que eran los "libertadores", "reprimidos", "maltratados" y un largo etc. pasan a ser tan monstruos como los que los habían tenido bajo su yugo. Los rebeldes, no todos, empiezan a ser igual que aquellos a los que un día servían como esclavos.
Como  ávidos lectores que sois, sabréis que el libro termina con Katniss un poco trastocada, pero es lógico. Ella era una muchacha que salía duramente adelante con su familia y que pensaba que el Capitolio debía desaparecer, pero jamás deseó convertirse en un monstruo como aquel que tanto los hacía sufrir.
Es ahora cuando puedo comparar a España con esta novela. Es cierto que el bando republicano fue arrebatado del poder y que el franquismo cometió grandes injusticias contra el pueblo y el trabajador humilde, que asesinó y acribilló creyéndose en el derecho de hacerlo, pero...El bando republicano en muchos puntos cayó en el nivel al que cayeron los rebeldes en Los juegos del hambre. Y al final, no sabemos bien quién es el vencedor ni quién el vencido, si el que se queda o el que muere.
Ésta es mi visión de la guerra, que no de las ideologías. Pues yo, como es lógico (o al menos a mi parecer) creo que lo más acertado sería vivir en una democracia social liberal y creo que el ideal republicano es acertado también. Lo que jamás debe casar es la imposición a la fuerza de una ideología como pasó con el golpe de estado, ni tampoco que para repeler a este autoritarismo se empleasen en muchas situaciones, la misma violencia exacerbada. Pues, entre esa gente afín a los regímenes dictatoriales, también hay buenas personas como también hay malas personas o radicales extremos en los bandos liberales.


Mis ideas son unas, pero mi corazón no puede matar por ello.







martes, 27 de agosto de 2013

El sonido del violín fue lo que le llevó a su perdición. No era más que un simple acorde lo que atrapó su atención como tela de araña. Cerró los ojos y sintió las notas subir por cada milímetro de su cuerpo al ritmo que lo hace la lava de un volcán; lento pero imparable. No había más sentidos que su oído y su piel ante tal despliegue de emociones. Por una vez más quedó prendida en su ensimismamiento voraz e irreverente. Irreverente, pues poco importaba que sucediese alrededor, tan sólo ese sonido llenaba su mente y daba igual dónde, cómo y con quién estuviese. El corazón latía contra la piel y las sienes palpitaban al compás, sin perder por un momento el rastro de sudor que perlaba su rostro. Casi sin ser consciente abrió los ojos con la cadencia que la melodía dejaba tras de sí. Había dejado atrás el mundano ajetreo de una tarde de verano...












...Y ante ella se desplegaba un simple y delicioso ocaso.

(Sólo la parte de violín)