Cuando una lleva tanto tiempo en tensión, aguardando el golpe final, acaba por romper a llorar con la más mínima confirmación de sus peores temores. Son meses de encajar palos y gestos estoicamente, volviendo a sonreír aun sin ganas ni fuerzas. Pero llega ese momento en que piensas, <<Oye, ¿Qué narices hago yo aguantando esta pesadilla? Yo no hice nada >>.
Las personas cambian, o simplemente nunca mostraron su verdadera cara. Y tú, paciente y boba recoges las miajas de la vieja bondad que un día se te otorgó. Te niegas a aceptar lo evidente, por ese nexo que te unió y poco a poco vas cayendo en un pozo. Crees que eres una persona débil y sientes verdadero asco de ti misma. Nunca fuiste así. ¿Por qué ahora sí?
Al principio sueles echar la culpa a tus quizá, excéntricas formas de ver el mundo. Quizás ellas sean las culpables de semejante situación. No. No son ellas. No eres tú. Y es ahora cuando se quiebra algo en ti que ha estado meses luchando por salir, arañando tus entrañas y mente: llanto. Un patético y puede que humillante llanto. Pero es ese llanto el que permite que sueltes todo lo que has estado escondiendo tanto tiempo y no has querido ver.
La gente no cambia, se muestra tal y como es tarde o temprano.
Yo un día consideré hacerle la eutanasia a un pez moribundo metiéndolo en un congelador. Desde entonces soy conocida como la Matapeces. Ya sabéis lo que dicen del pobre que mató un gato, por un gato fue nombrado Matagatos. Éste es mi primer blog. En él puede que escriba sucesos reales, inventados, soñados o ¡¿Quién sabe?! Quizás nunca maté un pez.
miércoles, 7 de mayo de 2014
miércoles, 26 de febrero de 2014
RealidadVsSueño
Cuando los párpados caen bajo el peso de la realidad en el crepúsculo, saben que cuando amanezca volverán a abrirse a ella. Es como un círculo vicioso; realidad-sueño-realidad. Un triángulo en donde en el centro, está la persona. El cansancio se acumula de tanto evitar romper con lo que pesa en la dimensión de la realidad.
El momento del crepúsculo como una manta bajo los pies, cubre las grietas y sostiene la psique de la persona. Lava los estragos del día y la eleva a lo más cercano que puede sentirse de la seguridad. Esa seguridad que vuelve a quebrarse con el nuevo día y que se viste de sonrisas forzadas y escasos momentos de verdadera comodidad. Ganas de gritar y que el mundo se pare por un momento.
El momento del crepúsculo como una manta bajo los pies, cubre las grietas y sostiene la psique de la persona. Lava los estragos del día y la eleva a lo más cercano que puede sentirse de la seguridad. Esa seguridad que vuelve a quebrarse con el nuevo día y que se viste de sonrisas forzadas y escasos momentos de verdadera comodidad. Ganas de gritar y que el mundo se pare por un momento.
viernes, 22 de noviembre de 2013
Un bonito sueño
A veces me descubro deseando vivir en un
mundo más verde. Y con ello no hago alusión a la connotación de pervertido. Me
refiero a un mundo más amable con el medio y la naturaleza. Un mundo que se
adapte a la tierra, a los árboles; ¿se imaginan viviendo en hermosas casitas
enclavadas en la roca? ¿O integradas en los árboles sin dañarlos? Sería una
hermosa realidad, donde disfrutásemos de los bosques y ríos, donde se hiciesen
fiestas en los claros, con música celta o folk a la luz de la luna, sin el
mundano ajetreo. Sería…Eso, un bonito sueño.
Dicen que los sueños, si los deseas
mucho, se cumplen. Ya pasó esa época donde la magia existía entre los clanes,
pero ahora ésta, vive en los libros, las canciones, en nuestros corazones…Quizá
no sea demasiado tarde para hacer uso de ella y parar toda esta gran pantomima
que es el mundo. Quiero que se pare el reloj y pensemos en qué queremos y cómo
llegar hasta ahí, sin doblegar nuestro sueño
ni caer en las redes del enajenamiento; sintiendo el latir de la tierra.
martes, 17 de septiembre de 2013
"Si nosotros ardemos, tú arderás con nosotros".
Desde que terminé la trilogía de Los juegos del hambre, he tenido ganas de hablar o escribir acerca del tema. Más de hablar, pero siempre había un amigo rezagado que no había leído Sinsajo. El porqué de ello, es que estos libros me han dado la clave a mi pensamiento sobre temas bastantes trascendentales y cotidianos en mi vida. Y hablo de la guerra en España.
España, del año 1931 al 1939 tuvo una II República legítima que gobernó hasta que se produjo un golpe de estado en 1939 por el general Casado que dio paso al bando sublevado, dirigido por Francisco Franco. Todo esto es historia de España. Información que cualquier persona conoce. Pues bien, como todos sabemos, España afrontó una dura Guerra Civil. Y digo dura por no decir cruenta y sin escrúpulos, pues más allá de los bandos y las ideologías que encabezasen, lucharon hermanos contra hermanos, sangre con sangre. Una guerra que bien podría haberse evitado o eso quiero pensar yo, si se hubiese seguido el camino de la democracia y del voto. Y no un golpe de estado militar.
Pero, ¿qué tiene que ver ésto con un libro de ficción? ¿A dónde quiero llegar? A la primera pregunta diré que mucho y a la segunda, al corazón del asunto.
Los juegos del hambre narran a fin de cuentas una dictadura, el cómo un jefe de estado tiene reprimido a un pueblo, mientras en la capital (Capitolio) viven el resto entre algodones, desconociendo o no queriendo ver lo que ocurre con sus coetáneos. A medida que va evolucionando la historia se ve cómo se va fraguando una revolución a través de la figura de una muchacha del pueblo, que ha sido la nota discordante que ha resquebrajado el "equilibrio" impuesto en esta sociedad. En Sinsajo, estalla la revolución de los rebeldes contra la dictadura, clamando libertad.
Hasta ahí todos podríamos pensar: "¡Qué bien!", "¡Viva la revolución!" o "Tiene lógica". Pero la autora le da un giro que podemos intuir pero que muchas veces enterramos y no queremos ver, pues es más fácil ver todo de un color u otro. Me refiero, a cómo los que eran los "libertadores", "reprimidos", "maltratados" y un largo etc. pasan a ser tan monstruos como los que los habían tenido bajo su yugo. Los rebeldes, no todos, empiezan a ser igual que aquellos a los que un día servían como esclavos.
Como ávidos lectores que sois, sabréis que el libro termina con Katniss un poco trastocada, pero es lógico. Ella era una muchacha que salía duramente adelante con su familia y que pensaba que el Capitolio debía desaparecer, pero jamás deseó convertirse en un monstruo como aquel que tanto los hacía sufrir.
Es ahora cuando puedo comparar a España con esta novela. Es cierto que el bando republicano fue arrebatado del poder y que el franquismo cometió grandes injusticias contra el pueblo y el trabajador humilde, que asesinó y acribilló creyéndose en el derecho de hacerlo, pero...El bando republicano en muchos puntos cayó en el nivel al que cayeron los rebeldes en Los juegos del hambre. Y al final, no sabemos bien quién es el vencedor ni quién el vencido, si el que se queda o el que muere.
Ésta es mi visión de la guerra, que no de las ideologías. Pues yo, como es lógico (o al menos a mi parecer) creo que lo más acertado sería vivir en una democracia social liberal y creo que el ideal republicano es acertado también. Lo que jamás debe casar es la imposición a la fuerza de una ideología como pasó con el golpe de estado, ni tampoco que para repeler a este autoritarismo se empleasen en muchas situaciones, la misma violencia exacerbada. Pues, entre esa gente afín a los regímenes dictatoriales, también hay buenas personas como también hay malas personas o radicales extremos en los bandos liberales.
Mis ideas son unas, pero mi corazón no puede matar por ello.
España, del año 1931 al 1939 tuvo una II República legítima que gobernó hasta que se produjo un golpe de estado en 1939 por el general Casado que dio paso al bando sublevado, dirigido por Francisco Franco. Todo esto es historia de España. Información que cualquier persona conoce. Pues bien, como todos sabemos, España afrontó una dura Guerra Civil. Y digo dura por no decir cruenta y sin escrúpulos, pues más allá de los bandos y las ideologías que encabezasen, lucharon hermanos contra hermanos, sangre con sangre. Una guerra que bien podría haberse evitado o eso quiero pensar yo, si se hubiese seguido el camino de la democracia y del voto. Y no un golpe de estado militar.
Pero, ¿qué tiene que ver ésto con un libro de ficción? ¿A dónde quiero llegar? A la primera pregunta diré que mucho y a la segunda, al corazón del asunto.
Los juegos del hambre narran a fin de cuentas una dictadura, el cómo un jefe de estado tiene reprimido a un pueblo, mientras en la capital (Capitolio) viven el resto entre algodones, desconociendo o no queriendo ver lo que ocurre con sus coetáneos. A medida que va evolucionando la historia se ve cómo se va fraguando una revolución a través de la figura de una muchacha del pueblo, que ha sido la nota discordante que ha resquebrajado el "equilibrio" impuesto en esta sociedad. En Sinsajo, estalla la revolución de los rebeldes contra la dictadura, clamando libertad.
Hasta ahí todos podríamos pensar: "¡Qué bien!", "¡Viva la revolución!" o "Tiene lógica". Pero la autora le da un giro que podemos intuir pero que muchas veces enterramos y no queremos ver, pues es más fácil ver todo de un color u otro. Me refiero, a cómo los que eran los "libertadores", "reprimidos", "maltratados" y un largo etc. pasan a ser tan monstruos como los que los habían tenido bajo su yugo. Los rebeldes, no todos, empiezan a ser igual que aquellos a los que un día servían como esclavos.
Como ávidos lectores que sois, sabréis que el libro termina con Katniss un poco trastocada, pero es lógico. Ella era una muchacha que salía duramente adelante con su familia y que pensaba que el Capitolio debía desaparecer, pero jamás deseó convertirse en un monstruo como aquel que tanto los hacía sufrir.
Es ahora cuando puedo comparar a España con esta novela. Es cierto que el bando republicano fue arrebatado del poder y que el franquismo cometió grandes injusticias contra el pueblo y el trabajador humilde, que asesinó y acribilló creyéndose en el derecho de hacerlo, pero...El bando republicano en muchos puntos cayó en el nivel al que cayeron los rebeldes en Los juegos del hambre. Y al final, no sabemos bien quién es el vencedor ni quién el vencido, si el que se queda o el que muere.
Ésta es mi visión de la guerra, que no de las ideologías. Pues yo, como es lógico (o al menos a mi parecer) creo que lo más acertado sería vivir en una democracia social liberal y creo que el ideal republicano es acertado también. Lo que jamás debe casar es la imposición a la fuerza de una ideología como pasó con el golpe de estado, ni tampoco que para repeler a este autoritarismo se empleasen en muchas situaciones, la misma violencia exacerbada. Pues, entre esa gente afín a los regímenes dictatoriales, también hay buenas personas como también hay malas personas o radicales extremos en los bandos liberales.
Mis ideas son unas, pero mi corazón no puede matar por ello.
martes, 27 de agosto de 2013
El sonido del violín fue lo que le llevó a su perdición. No era más que un simple acorde lo que atrapó su atención como tela de araña. Cerró los ojos y sintió las notas subir por cada milímetro de su cuerpo al ritmo que lo hace la lava de un volcán; lento pero imparable. No había más sentidos que su oído y su piel ante tal despliegue de emociones. Por una vez más quedó prendida en su ensimismamiento voraz e irreverente. Irreverente, pues poco importaba que sucediese alrededor, tan sólo ese sonido llenaba su mente y daba igual dónde, cómo y con quién estuviese. El corazón latía contra la piel y las sienes palpitaban al compás, sin perder por un momento el rastro de sudor que perlaba su rostro. Casi sin ser consciente abrió los ojos con la cadencia que la melodía dejaba tras de sí. Había dejado atrás el mundano ajetreo de una tarde de verano...
...Y ante ella se desplegaba un simple y delicioso ocaso.
(Sólo la parte de violín)
...Y ante ella se desplegaba un simple y delicioso ocaso.
martes, 21 de mayo de 2013
GRUUAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA GRUUUAAAAAAAAAAAAAAAAAA! (CUERVO
El cuervo a veces nos rodea en círculos,
anuncio de un acontecimiento nefasto inminente. Yo, sin embargo, prefiero verlo
como un pájaro inofensivo, al que le gustan demasiado las cosas brillantes y
que se ha ganado su mala fama por el simple color de su plumaje. Lo que me
recuerda a las personas. Tendemos a crear la mala fama de los que nos rodean
por el simple hecho de tener una característica que los diferencia de los
demás. Quizás esa característica intrínseca es lo que los hace especiales y no
sólo diferentes. Pero como digo, “a veces” o con ello quiero decir “casi siempre”, no
queremos ver que por esas singularidades o excentricidades es por lo que esa
persona es lo que es. Y si cambiara un ápice de su esencia dejaría de gustarnos.
A veces, hace falta que la persona deje
de ser como es para que nos demos cuenta de por qué la apreciábamos.
"Lo esencial es invisible a los ojos".
domingo, 5 de mayo de 2013
Me alegra haberte conocido antes de que te fueras para siempre.
Venimos al mundo sin pedirlo. Nadie nos pregunta si queremos vivir la vida. Se nos impone sin más. Durante ella crecemos, tropezamos, caemos, nos levantamos, amamos, sufrimos por amor o simplemente nos quedamos a las puertas de vivirlo...Pero una cosa está clara: luchamos. Qué es la felicidad sino la meta que conseguimos después de los malos tragos que nos hace pasar la vida que decidimos vivir. Por eso, cuando llega el momento de partir se nos hace a unos más que a otros un nudo en la garganta, pero al menos, antes de irnos, sabemos que hemos vivido hasta el límite de nuestras posibilidades y ésta, la muerte, no es más que el siguiente escenario, un escenario aceptado y esperado. Una obra de teatro en la que no habrá fin para nuestros sueños.
Ésta es mi forma de rendir mi adiós a una persona a la que he querido sin saberlo, tan sólo conociéndola de apenas dos conversaciones por teléfono. Dos conversaciones en las que vi más humanidad y sincera preocupación por mí que en miles compartidas durante años con cientos de personas. Me consuela haber sido partícipe del cumplimiento de uno de sus deseos...Esa simple moneda que compré en Roma y rocé sobre el suelo de la plaza de San Pedro.
Espero que dónde quiera que estés, ya sea en el espacio, el cielo o en otro mundo puedas reunirte pronto con el amor de tu vida.
Te quiere, Nani.
Ésta es mi forma de rendir mi adiós a una persona a la que he querido sin saberlo, tan sólo conociéndola de apenas dos conversaciones por teléfono. Dos conversaciones en las que vi más humanidad y sincera preocupación por mí que en miles compartidas durante años con cientos de personas. Me consuela haber sido partícipe del cumplimiento de uno de sus deseos...Esa simple moneda que compré en Roma y rocé sobre el suelo de la plaza de San Pedro.
Espero que dónde quiera que estés, ya sea en el espacio, el cielo o en otro mundo puedas reunirte pronto con el amor de tu vida.
Te quiere, Nani.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)

